ABANICOS, PARTITURAS,...

ABANICOS


A principios del siglo XX, las tendencias modernistas pusieron de moda la producción de abanicos de calidad y elaborados. Los artistas del momento, entre ellos José Arrue, pintaron a mano en este soporte, surgiendo así valiosos y apreciados abanicos.


LIBRILLOS PARA PAPEL DE FUMAR


Durante su estancia en Escolapios, entre 1937 y 1939, José Arrue realizó un gran número de librillos de madera para papel de fumar, pintados a mano y que servían de obsequio a sus compañeros y amigos. La madera se obtenía de las cajas de puros.


José Arrue personalizaba los librillos con las iniciales del destinatario.

ILUSTRACIÓN DE PARTITURAS


A principios del siglo XX la sociedad mercantil Casa Dotesio era la primera editorial española en importancia, contando con sucursales en once ciudades.

 

En 1914 la Junta General de accionistas decidió cambiar la razón social creando la nueva sociedad llamada Unión Musical Española en la calle Cruz nº 6, Bilbao.

 

José Arrue ilustró para esta editorial al menos cuatro partituras, publicadas entre 1914 y 1916.

 

La primera fue para la edición del zortziko El roble y el ombú, cuya letra y música pertenecen a su amigo Félix Garci-Arcéluz, Klin-Klon.

 

Garci-Arcéluz lo dedicó a los vascos argentinos ausentes de su patria, escogiendo para el título los dos árboles representantes de Euskadi y Argentina, el roble y el ombú. José Arrue representó un gaucho con boina vasca como muestra de la hermandad entre los pueblos vasco y argentino.


El zortziko fue estrenado en el teatro Colón de Buenos Aires, el 14 de septiembre de 1909, por el gran tenor vasco Constantino, “con éxito ruidoso”, tal y como aparece en la portada de la partitura.


En 1915 ilustró la portada a color de la obra Deun-Agate’n Abestijak, cuya autoría corresponde a  Donostiar‘ Joseba Andoni (Jose Gonzalo Zulaica Arregui, 1886-1956) y la de la partitura para canto y piano del  Zortziko Amor, de N. Begoña, perteneciente a la Colección de Aires Vascongados, cuya imagen no conocemos.


Para la misma colección de Aires Vascongados, ilustró en 1916 iruñari, zortziko para piano por N. Ledesma.


En 1945 apareció Ecos de la Romería,  popurrí de jotas populares del país vasco, con letra y arreglo para canto y piano de Enrique de Eguía, con portada de José Arrue.

Grabación de "El Roble y el Ombú" por el tenor Florencio Constantino en 1909